lo peor de haber llegado a una ciudad de este tipo es el sentimiento de poca autonomía. De repente he perdido toda la soltura y la facilidad para hacerme con un sitio nuevo. La ciudad se hace demasiado grande, caótica y difícil; de entrada me he visto incapaz de orientarme y parece como que no puedes valerte por ti mismo.
El proceso de adaptación a un sitio como éste no se parece en nada a lo que haya hecho con anterioridad y la verdad es que es bastante duro. La primera semana ha sido extraña:
1) el clima: al contrario de lo que yo pensaba, no ha sido el calor lo que más me ha molestado; se puede llevar, al menos, hasta ahora. Sí es cierto que hay mucha humedad y se nota. A ratos te encuentras sudando como un pollo, pero de momento suele llover una vez al día y entonces se está bien. Lo que he visto imprescindible es tener aire acondicionado en casa. Ahora en mi residencia no hay y estoy con un ventilador día y noche, si no es una tortura.
2) el horario: todavía ni me entero. Yo sigo el mío porque no tengo nada que hacer y me lo puedo permitir. Estos días ha sido un caos; quizá el jet lag, los nervios...no sé, o todo junto. El caso es que me cuesta un poco dormir por la noche, luego me dormía durante el día, como cuando tengo hambre (o se me olvida comer, como el otro día que me fui sola a la uni y estaba tan nerviosa que se me olvidó). En fin, tampoco es un problema de momento.
Las 5 horas de diferencia con España me tienen un poco perdida. Supongo que es cuestión de tiempo.
3) El tráfico: esto sí que puede conmigo de momento. Millones de motos, bicis y unos cuantos coches invadiendo todas las calles, por todas partes, a todas horas. Sólo de pensar que tengo que salir a la calle me entran los 7 males. Hasta ayer me movía en taxi, pero he decidido que ya no puede ser. Así que hoy, por 1º vez, he llamado a un xe om, son las moto-taxi (más baratas, más rápidas) y la verdad es que se ve todo de otra manera. Pensé que me iba a cagar de miedo, pero no...lo he visto todo más fácil desde la moto (eso sí, de paquete). De repente, parece como que tuvieran un orden dentro de su caos. Es increíble ver que no se chocan...es flipante. Visto desde fuera, parece que fueran a morir 200 personas por calle, pero no...de alguna manera, esto funciona.
Ahora, lo de manejar mi propia moto está por ver...y el caso es que es algo que parece imprescindible para conseguir más autonomía.
4) Los comercios: no me entero. No sé donde comprar, ni qué comprar. Menos mal que vine con casi todo lo imprescindible para los primeros días.
5) La comunicación: nula. Ni siquiera por señas. Madre mía, madre mía....es desesperante. Además te dicen a todo que sí y se quedan tan panchos. Hasta que te das cuenta de que no se han enterado de ná.
6) Los extranjeros: hasta ahora he conocido a bastantes españoles y me parece gente muy maja. Hasta el momento, lo mejor.
7) la ciudad: me sigue pareciendo un agujero negro. No tiene nada interesante que ver, es fea de cojon.... Cuando vengáis a verme, os daré una vuelta para que entendáis mi sufrimiento y fuera de aquí.
La 2º semana empieza mejor... estoy más tranquila, más contenta.